miércoles, 1 de abril de 2015

Día 15 de noviembre - "El puchero que no menguaba"

Haciendo oídos sordos a los rebuznos de Problemas, debatiendo dentro del saco, calentitos, si había sido el primero o el tercero de la mañana para retrasar nuestra salida, nos armamos de valor para salir de la madriguera y enfrentarnos a la nueva jornada.


Corremos en vestirnos y guardar las pertenencias y salimos disparados al calor de la hoguera. Con las tazas de leche sobre las brasas para conseguir algo de calor y disolver el sobrecito de “Nescafé” de Rubén el Ingeniero, y los tardíos que esperan a la segunda cafetera, cargamos las pilas para emprender la vereda.

Fran y Teresa, hateros por un día, acompañan a Urbano a hacer la compra diaria en Tomelloso, nos cargamos de pan, naranjas y unas botellitas de pacharán para la noche.

Haciendo tiempo al lento caminar ovejero, los hateros visitan una explotación de ovejas manchegas y cabras granadinas de un viejo conocido de Urbano, ven en plena acción el ordeño y no pueden resistir que se les escape un pequeño interrogatorio sobre el sector.


Tras cruzar el puente de la autovía, Begoña y Marta deciden embarcarse en una nueva aventura con patas, ¡montar a Problemas!, a la primera se le notan sus clases de equitación, el pobre burro sabe quién manda en esta pareja, pero cuando llego Marta a sus lomos, fue el compañero peludo quien toma las riendas y al trote coge el camino con ella gritando encima, gracias que el animal opta por pararse al rato y dejarla bajar.

A media mañana, disfrutamos de la maravillosa mano de Urbano entre sartenes, unos huevos esperan a los hambrientos caminantes, embutido y bota de vino… ¡y rumbo de nuevo al camino!



Dejamos atrás la llanura con sus viñedos, y ante nosotros aparecen leves colinas de encinas e infinitos olivares. Vidal nos encomienda nueva función: evitar que nuestras amigas lanudas “afeiten las barbas” de los olivos, distribuidos en fila nos colocamos en los laterales del rebaño e intentamos sacarlas como podemos.
En el camino se habla de todo, desde la actual reestructuración de la PAC hasta las vidas íntimas de los caminantes, pero en ningún momento se deja ser protagonista al silencio. Alguna de las lecciones aprendidas son las siguientes:


- “Tres cosas tiene Aragón: La Virgen del Pilar, la voz de Labordeta y que no cambian de chaqueta” (Joaquín Sabina).

- ¿Cuándo tiene más lana una oveja? (5 estudiantes de veterinaria mudos a la pregunta). Respuesta: Cuando está el macho encima.

- “Los perros siempre me hacen caso, yo les digo… ¿Vienes o vas? Y ellos siempre vienen o van”.

Además de un nutrido vocabulario pastoril:
- Oveja picona: aquella que tiene el morro superior más largo (lo que viene a ser un “prognatismo superior” que nos explican en la facultad).
- Oveja belfa: aquella que tiene la mandíbula más larga (“Prognatismo inferior”).
- Cabra mocha: sin cuernos.
- Cabra moa: con un solo cuerno.
- Menchuso: órgano reproductor masculino o pene (esta última palabra nos gustó especialmente y ha sido después muy usada en múltiples ocasiones).


Llegamos al “Barranco de la vieja” (también conocido como “El vallejo de la vieja” o “La estufa de la Abuela”), un encinar bucólico-pastoril, aunque al caer la noche los ruidos no nos dejan quitarnos de la cabeza a nuestros vecinos los jabalís.

La lluvia nos sorprende de nuevo en un momento muy oportuno, todos alrededor del puchero, por un momento parece que vence la lluvia y nos “ahoga” el cocido, pero nuestra hambre y la velocidad de “cucharada y paso atrás” se hace con el fondo de la cazuela.


Poemas, pacharán y castañas cerraron el día. También las estrellas hicieron por primera vez aparición, recordándonos que el cielo existe más allá de ese tono ocre de la ciudad. Y como bien decían los pastores, el alcohol es muy valiente pero, lamentablemente, lo que pasa en la vereda, en la vereda se queda… 


Autores: Fran Saura, Pepi Rivera, Calasanz Jiménez, Begoña Arnaiz, Teresa Fanlo, Marta Jorba

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