viernes, 13 de diciembre de 2013

Día 18 - 18 de noviembre "Esto´pa todos"

Salimos de la facultad de Veterinaria previas nociones básicas acerca de la utilización del complicado GPS y la colocación de los elementos de energía no renovable que le dan su funcionamiento.

Con la lluvia cayendo sobre nuestros macutos ponemos rumbo al sur, esperando que allí el tiempo amaine un poco. A mitad del camino vemos el sol, pero a medida que nos acercamos a Ciudad Real el tiempo vuelve a empeorar. Durante el viaje, Aitor (Héctor) se da cuenta de lo divertido que es compartir coche con cuatro mujeres. Estopa y Malú amenizan el viaje, aunque en el otro coche hubo alguna que otra siesta.

Al llegar, los pronósticos de lluvia se cumplen. Nos bajamos del coche y nos quedamos con cara de tontas mirando a los pastores, ya que alguno parecía que mordía. Finalmente seguimos todas a Tania y saludamos con dos besos, tras el dilema de cómo se debe saludar a un pastor. Montamos las tiendas mientras el agua resbalaba por nuestros rostros (según Ismael cuatro gotas) y nos fuimos a refugiar todos a la hoguera.

¿Cómo se saluda a un pastor? (Marta Serrano)

Tras las típicas presentaciones cordiales por nuestro lugar de procedencia y nuestros nombres después, conocemos a Ismael, Vidal, Urbano y Carlos. Seguidamente comenzamos la demostración de nuestras habilidades con la bota de vino y conseguimos colgarnos alguna que otra medalla. Los tomates rumanos resultan picantes pero adictivos para algunos y los frutos secos dan más sed para luego empinar mejor la bota.

Gourmets del vino (Marta Serrano)

Las brasas nos dan de cena costillas de cerdo y panceta, todo acompañado de pan “sobao”. Roto el hielo se acortan las distancias entre pastores y estudiantes y el orujo “La Bellota” hace el frío más soportable. Alrededor de la hoguera nos da tiempo a aprender a contar ovejas, lo peligroso que es un recuento, canciones de Ismael, el duro trabajo de las PCRs,…

Finalmente nos dirigimos a las tiendas a pasar una fría primera noche que al día siguiente resulta ser “de las calurosas”, según los pastores.

Primer atardecer (Marta Serrano)

Autores: Isabel Fernández, Sara Lorente, Ángela Martínez, Irena Montalvo, Alba Ortega, Elena Osuna, Marta Serrano, Elena Vargas

jueves, 12 de diciembre de 2013

Día 17 - 17 de noviembre

Hoy es nuestro último día y nos despertamos con frío aunque, por suerte, menos que ayer. Al salir de la tienda todo está blanco, lleno de escarcha. Las tiendas se han congelado y tienen escarcha incluso por el interior. Algunos de nosotros ‘camuflamos’ las tiendas con ramas para evitar que se congelasen por fuera, y la verdad es que sirvió.

Tiendas camuflaje (Javier Martínez)

Ataque en la puerta de casa (Paloma Sánchez)

Que fríoooooo (Laura Sáez)

Después de desayunar un café caliente y entrar en calor, recogemos las tiendas y comenzamos a caminar hacia Ruidera. Hoy hay mucha niebla y es fácil perderse, así que lo mejor es seguir al rebaño, que como bien dicen los pastores "el rebaño nunca se pierde".

Ovejas a través de la niebla (Susana Yuste)

Sobre las 11:00 llegamos a Ruidera y esperamos hasta que la guardia civil y los hateros nos den la orden de atravesar el pueblo. Cuando ya está el tráfico cortado, atravesamos el pueblo con el rebaño, eso sí, "sin prisa pero sin pausa". Tenemos que llevar a Problemas atado para evitar algún altercado. En el trayecto hay muchos vecinos de la localidad tomando fotos y viendo "el espectáculo".

Inundación "ovejuna" en Ruidera (Susana Yuste)

David y el rebaño (Susana Yuste)

Una vez pasado Ruidera, continuamos nuestro camino y pasamos por una de las Lagunas de Ruidera, aunque no se puede apreciar bien el paisaje debido a la niebla.

Cuando ya queda poco para reencontrarnos con los hateros para la hora de nuestro último almuerzo, llegamos a un campo en el que las ovejas se esparcen por toda la parcela y a la hora de partir, Vidal nos deja asombrados una vez más por el trabajo de sus dos inseparables compañeros Margarita y José Ángel, sus dos perros, que recogen a todas las ovejas tras la orden del pastor.

Unos por aquí y otras por allá (Susana Yuste)

El resto del camino hasta llegar con los hateros, se hace un poco largo con el estómago vacío, además caminamos a través de la vegetación y es algo más dificultoso el manejo del rebaño.

Cuando por fin llegamos con los hateros, éstos, como siempre, ya han preparado la mesa y la comida para el almuerzo.

Hoy nos visitan varios conocidos de los pastores y nos acompañan almorzando. Una vez hemos terminado de almorzar, toca la despedida de los pastores y la partida hacia Zaragoza.

El grupo pastoril (Laura Sáez)

La despedida es dura porque hemos cogido mucho cariño a los pastores, que nos han demostrado que son grandes personas y sin duda nos han hecho disfrutar de una gran experiencia.

Autores: Inés Borao, Carmen Castellano, Javier Martínez, Clara Piquer, David Ribas, Laura Sáez, Paloma Sánchez, Susana Yuste

martes, 10 de diciembre de 2013

Día 16 - 16 de noviembre

Este día no nos despertamos ni por los cencerros, ni por Problemas, el intrépido burro, sino por unos heladores 7 grados bajo cero. Como era el cumpleaños de Paloma, improvisamos dos magdalenas con dos velas para que empezara bien el día.

Comenzamos a andar bajo la protección de múltiples ropajes térmicos hacia Ruidera y, por fin, cambió el paisaje haciéndose más abrupto. Por este trayecto tuvimos que ir más atentos al ganado para que no se perdiera ninguna oveja.

Camino hacia Ruidera (Laura Sáez)

La comida se basó en embutido y el plato estrella del día; torreznos. De postre al ser el cumpleaños de Paloma, tuvimos dos tartas y una botella de moscatel.

Durante la segunda etapa de este día tuvimos que caminar por las proximidades de una carretera, por lo que algunos de nosotros iban por el arcén para evitar que alguna oveja se colara. Javi era uno de los que andaba por el arcén y divisó una mancha oscura sobre el asfalto y tras acudir todos, descubrimos un jabalí atropellado tirado en la cuneta.

Conforme íbamos andando nos íbamos encontrando cráneos de ovejas y hasta de un halcón, lo cual hizo el camino muy entretenido.

Cráneo de ovino (Paloma Sánchez)

La noche la pasamos acampados en el Alto de Ruidera, acompañados de una niebla abrumadora  que anunciaba otra fría noche…

Acampando en el Alto de Ruidera (Susana Yuste)
Autores: Inés Borao, Carmen Castellano, Javier Martínez, Clara Piquer, David Ribas, Laura Sáez, Paloma Sánchez, Susana Yuste

lunes, 9 de diciembre de 2013

Día 15 - 15 de noviembre

Hoy hemos amanecido y el viento ha sido el protagonista de la mañana. Hemos emprendido la marcha con un poco de prisa tratando de recuperar algo de lo que habíamos perdido el día anterior.

Durante el camino las ovejas y también nosotros “asaltamos” un campo de sandias que fueron nuestro rico tentempié esa mañana.

Vidal repartiendo sandías (Carmen Castellano)

Además encontramos unos viejos refugios donde antiguamente los pastores se resguardaban del frío.

Construcción inesperada (Inés Borao)

Mientras tanto los hateros se dividieron para ir a comprar al pueblo, Inés y Javi se quedaron el coche esperando, y de tanto esperar la batería del todoterreno se agotó. Cuando consiguieron arrancar por fin el coche fueron a preparar la comida para el resto del grupo.

En el sitio donde comimos el aire era aún más fuerte que el resto del día, así que nos tuvimos que cobijar en la hoguera. Inés, Javi y Paloma ayudaron a Urbano con las tortillas francesas.

Después de comer, ya con fuerzas renovadas seguimos con el recorrido hasta el corral de picante donde aprovechamos para rellenar las cantimploras y Vidal nos explicó que era allí donde nos correspondía pasar la noche anterior. Aún estaban los restos de la hoguera del año pasado.

Ovejas beben rica agua del amanadero (Laura Sáez)

Seguimos avanzando, pasando al lado de una explotación de ovino lechero y sus trabajadores nos ayudaron a controlar mejor el ganado para atravesar el puente que cruzaba la autovía.

Antonio al rescate de una despistada (Laura Sáez)

Desde él, pudimos ver unas grandes bodegas que nos impactaron a todos y Vidal nos comentó algunas discrepancias sobre el recorrido del puente con respecto a la cañada.

Grandes bodegas a la vista (Javier Martínes)

David iba controlando por los laterales a las ovejas y aprovechó para recoger y compartir algunas uvas.

Tras un día muy largo, llegamos todos agotados al campamento. Urbano estaba preparando el conejo que David había cazado por la mañana.

Vidal con su inseparable Margarita (Inés Borao)

Después de cenar estuvimos un buen rato alrededor de la hoguera tratando de entrar en calor porque fue la noche más fría. Alcanzamos los siete grados bajo cero, algunos incluso visitaron la lumbre a media noche huyendo del frío helador de las tiendas.

Amanecer helado (Paloma Sánchez)

Autores: Inés Borao, Carmen Castellano, Javier Martínez, Clara Piquer, David Ribas, Laura Sáez, Paloma Sánchez, Susana Yuste

sábado, 7 de diciembre de 2013

Día 14 - 14 de noviembre

Nos levantamos a primera hora de la mañana y el café y las magdalenas nos esperan  como el día anterior. Cuando ya estamos todos listos para emprender una nueva caminata vemos que todos los pastores están con el rebaño y tardan más de la cuenta en arrancar.

Algo no va bien, las ovejas no se quieren levantar, la mayoría cojea y algunas tienen diarrea.

Diarras (Inés Borao)

Además han aparecido dos ovejas muertas. Antonio echa un vistazo y junto con los pastores llegan a la conclusión de que se han empachado con la vid que estuvieron comiendo todo el día anterior. Han sufrido una enterotoxemia. Antonio nos explica que debido al contenido en fructosa de las vides, se ha producido en el rumen una disbiosis que ha dado lugar a la liberación de toxinas a sangre, las cuales son responsables de la laminitis y la consecuente cojera de los animales.

Rebaño y caída (Paloma Sánchez)

Antonio, Susana y Clara fueron a buscar los medicamentos para tratar a las ovejas para que pudiésemos reanudar la marcha lo más pronto posible. Mientras tanto, el resto fuimos a por cepas para la hoguera ya que parecía que el día iba a alargarse.

Cuando volvieron con los medicamentos nos organizamos para tratar a las ovejas más enfermas.

Tratando a las cojas (Javier Martínez)

Los pastores se encargaban de cogerlas y mantenerlas quietas, mientras nosotros les administrábamos los medicamentos.

Inés y Susana ayudan a Antonio (Javier Martínez)

Al mismo tiempo, Urbano, Javi y David se encargaban de prepararnos unos ricos huevos fritos con chorizo, careta…

Antes de esta rica comilona nos visitaron la televisión local y la cadena Ser de radio, interesadas en la actividad de la trashumancia y entrevistaron a Ismael y Laura.

Entrevista a Ismael (Laura Sáez)

Después de comer, encontramos a las ovejas en mejor estado y comenzamos nuestra jornada. Tuvimos que ir muy despacio vigilando que ninguna oveja se quedara atrás porque algunas tenían serias dificultades para seguir al rebaño. Durante el camino, Vidal tuvo que medicar alguna oveja en peor estado.

Vidal medicando (Laura Sáez)

En algún momento de la tarde nos dimos cuenta de que teníamos un nuevo integrante: el “Tio Marcelo”. Era un pequeño perro que había decidido unirse a la vereda.

El "Tío Marcelo" (Laura Sáez)

Clara con el "Tío Marcelo" (Javier Martínez)

Por suerte, el tiempo estaba de nuestra parte, fue el día más soleado, lo cual nos permitió disfrutar más del paseo.

Javi, Paloma, Inés y Carmen detrás del rebaño que pasa por un puente (Paloma Sánchez)

Aún más lo disfrutaron Paloma, Inés y Carmen cuando Vidal les ayudó a coger un cabrito para hacerse una foto (muy deseada).

Inés, Carmen y Paloma con su cabrito (Javier Martínez)

Debido a lo ocurrido por la mañana la ruta prevista tuvo que modificarse y acampamos en un lugar diferente al planeado.

Campamento montado (Laura Sáez)

Pese a todo, esa noche tuvimos visita de unos viejos conocidos de los pastores que nos trajeron endivias, ensaladilla, pasteles, sidra, vino... Disfrutamos de una bonita y divertida velada escuchando historias y chistes. Nos pasamos un poco con el vino y alguna intentó subirse al burro sin éxito.

Esa noche nos fuimos a dormir sin mucha sensación de frío.

Autores: Inés Borao, Carmen Castellano, Javier Martínez, Clara Piquer, David Ribas, Laura Sáez, Paloma Sánchez, Susana Yuste

jueves, 5 de diciembre de 2013

Día 13 - 13 de noviembre

Primera mañana de vereda para nuestro grupo, nos levantamos a eso de las 7 de la mañana con una fabulosa temperatura y bien descansados para comenzar pronto la marcha hacia nuestro próximo destino; Titos.

La hoguera se huele, salimos todos de las tiendas buscando la chisporroteante lumbre de cepas de vides, para calentar cuerpo y alma. Tomamos un café con un “chorritón” de crema de orujo con miel de romero, una buena dosis de cafeína nos harán despegar mejor las legañas. Al grito de “tenemos café, magdalenas, mala cara” vamos tomando el rico desayuno. Conforme se va desayunando se empieza a recoger el campamento, el espíritu aventurero de Paloma nos enseña a plegar las tiendas de campaña.

Lecciones de Paloma (Susana Yuste)

Carlos e Ismael abren las puertas del corral y el rebaño comienza a caminar, entre silbidos y ladridos la marcha comienza hacia Titos.

Saliendo de la corraliza (Javier Martínez)

Ahora sí que sí, comienza el recital de adivinanzas, refranes y chistes de Vidal. Nos hace andar y discurrir… ¡y cuánto! Nos comenta que el pasto de los días anteriores ha sido bastante seco, que había poco alimento para el rebaño, a la vez que empezamos a divisar inmensas llanuras de vides, estamos en La Mancha manchega, aquí el horizonte nunca se ve.

Vides (Susan Yuste)

Ya viene “Tío Domingo” con sus ayudantes del día (Antonio y David), esto huele a que en un rato tendremos el almuerzo preparado. Hay que reponer fuerzas, que aunque no estemos acostumbrados a comer a las 12, el estómago de algunos empieza a rugir con fuerza.

Almuerzo (Susana Yuste)

Tras reponer fuerzas, salimos con más ganas al que será nuestro destino de noche, Titos. Conforme avanzamos avistamos civilización, se trata de Socuéllamos, ya lo dice Vidal, no nos vamos a librar de Socuéllamos en dos o tres días, porque como bien dice el refrán: “Andar, andar, y Socuéllamos al ampar”.

Pasamos por un refugio, que tiene un pequeño parque infantil y vemos algo, es ¡UN NIÑO! Nos acercamos y ahí está, columpiándose, añorando aquellos años, es Vidal y otra vez su gran capacidad de sorprendernos a todos.

Vidal en el columpio y las ovejas bajo las encinas (Javier Martínez)

Bajo las encinas que empezamos a encontrar se agolpan abrumadas las ovejas, que tras días de pasto seco, encuentran unas interesantes bellotas. "Jose Ángel" y "Margarita" van en busca de las más golosas para que no pierdan el ritmo del rebaño.

Tras unas interminables llanuras de repente llegamos a la entrada de Titos, los pastores maniobran hábilmente para que todas pasen a través de un puente sobre el río Záncara. Vidal mira atentamente, algunas ovejas han bajando a beber de sus aguas, y tiene que bajar a recogerlas.

Sobre el río Záncara (Javier Martínez)

La “Polaca”, tan joven y atolondrada debe ser sujetada, Clara se hará cargo de ella. No podemos permitir que asuste al ganado por un lugar tan delicado.

Clara sujeta a la "Polaca" (Javier Martínez)

Ya estamos, el ganado está cerrado y nosotros descansando. Tío Domingo nos esta preparando algo, algo que huele deliciosamente. Todos ya alrededor de la lumbre, con el calor de sus llamas y con las historias que nos tienen preparadas. Todos tenemos hambre, Urbano lo sabe, pero la prisa es mala, nosotros tenemos los relojes, pero ellos el tiempo.

Esperando a cenar (Javier Martínez)

¡Que la bota no pare, que no pare la bota! Con esta sintonía vamos cenando, que manjar el de Urbano, que a todos nos está gustando. Cucharada y paso atrás, porque el que si no lo haces, no cenarás.

Tras la cena, un rato de cháchara y a dormir, que mañana nos espera un día movido…

Autores: Inés Borao, Carmen Castellano, Javier Martínez, Clara Piquer, David Ribas, Laura Sáez, Paloma Sánchez, Susana Yuste

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Día 12 - 12 de noviembre

Nuestra aventura comenzó el día 12 de noviembre a las 10 de la mañana, saliendo de la facultad de veterinaria 8 alumnos y un profesor responsable, Antonio. Nuestro grupo estaba formado por Paloma, Javi, Inés, Carmen, Susana, David, Clara y Laura, todos estudiantes de 5º curso.

Salida desde la facultad (Javier Martínez)

Tras un viaje de 4 horas paramos a comer nuestros bocadillos hacia las 14:00 de la tarde en un pequeño bar de camino a nuestro destino final, Las Pedroñeras, en la provincia de Cuenca.

Entrando ya en el pueblo decidimos parar en un pequeña tienda de productos típicos manchegos. El aroma al entrar ya indicaba la región, olores a queso manchego y ajo de este pueblo ya nos hacían entrar en terreno rural.

Tras buscar a los pastores por la vereda finalmente los encontramos. El primer pastor que conocimos fue Vidal, recibiéndonos con mucha simpatía y una gran sonrisa.

Dos fueron los conductores que llevaron los coches hasta el lugar donde dormiríamos. El resto se quedaron con Vidal en la parte trasera del rebaño, donde andando nos pudo comenzar a explicar las primeras reglas para poder ayudar bien a los pastores.

Justo nos acababa de comentar que la función del pastor que cierra el rebaño consiste en recoger bien a las ovejas y controlar que ninguna se quede atrás, cuando uno de los machos quedó enganchado en una alambrada de las viñas. Pudimos ver de primera mano como Vidal ayudaba al animal.

Macho trabado (Laura Sáez)

Una vez llegamos al campamento, lo primero que hicimos fue agrupar a todo el rebaño para colocar el pastor eléctrico que las iba a guardar durante la noche. Por supuesto, también les dejamos durante un rato para que pudieran beber de un abrevadero que allí había.

Ovejas en amanadero (Laura Sáez)

Una vez anocheció, Urbano empezó a preparar la que sería nuestra primera cena todos juntos. A nuestro grupo se sumaron pastores de otro rebaño que van dos días por detrás en la vereda.

Y después de la rica cena aprendimos lo agradable que es poder conversar alrededor de la hoguera.

Autores: Inés Borao, Carmen Castellano, Javier Martínez, Clara Piquer, David Ribas, Laura Sáez, Paloma Sánchez, Susana Yuste