lunes, 10 de diciembre de 2012

XVI Jornada sobre Pastoralismo y Trashumancia


El jueves 13 de diciembre de 2012 tendrá lugar en el Castillo de Aínsa (Huesca) la XVI Jornada sobre Pastoralismo y Trashumancia organizada por la Asociación de Veterinarios de Ovino y Caprino de Huesca y la Feria de Barbastro, y con la colaboración del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de la Provincia de Huesca, la Universidad de Zaragoza, Carnes Oviaragón, S.C.L. y SCLAS.
 
Se puede obtener más información sobre el evento y la forma de inscribirse en la siguiente dirección:
 

Una noticia sobre otros trashumantes


El pasado día 4 de diciembre el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente,  Miguel Arias Cañete, participó en una jornada sobre la trashumancia en la localidad de Navadijos (Ávila) en la salida de la ganadería trashumante de Ávila hacia Extremadura.



En este caso no se trata de ganado ovino sino de ganado vacuno de raza Negra Avileña.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Día 6 - 6 de noviembre de 2012

Vuelta a casa. Hoy tras descansar como siempre en nuestras tiendas, nos levantamos con un día soleado, nos arreglamos, desayunamos y nos preparamos para recoger una serie de muestras a las ovejas. Cogimos 20 muestras de sangre y 20 de heces para controlar cómo influía el estrés en ellas; y lo hicimos con la ayuda de los ganaderos que nos las cogían y nos las sujetaban para ir más rápidos.

Aquí se ve a Ismael (el pastor) cogiéndonos
una oveja (Raúl Malo)


Luís sujetando otra oveja (Raúl Malo)

 
Belén sacando sangre (Raúl Malo)
 
Una vez hecho esto nos despedimos, pues ellos debían continuar con su camino, ya que les quedaba un largo recorrido hasta la próxima parada. Tras una calurosa despedida prometimos volver a vernos en la llegada a Jaén y nos dispusimos a recoger y plegar por última vez las tiendas de campaña. Ahora sí, subíamos los 9 a la furgoneta para decir adiós a una increíble e inolvidable experiencia, aunque tuvimos que hacer un par de paradas en el camino de vuelta y cambiar de posiciones en la “furgo”, ¡ya que las curvas no perdonan a nadie!

Despedida de las ovejas (Raúl Malo)

A modo de despedida entre nosotros, paramos en Calamocha para tomarnos una coca-cola y saborear los últimos minutos de nuestro viaje. Cuando llegamos a Zaragoza, nos esperaban en la universidad Pepe Múzquiz y Olivia, y así darnos la bienvenida a todos. También nos esperaba la radio donde tuvieron la oportunidad Raúl y Almudena, de contar nuestra historia.

Es curioso como el volver a la vida cotidiana, la facultad de nuevo, las clases, los horarios insufribles de prácticas, las prisas, los agobios con los trabajos bibliográficos,… te hace valorar lo que has vivido en esta semana. Durante ella, la máxima preocupación eran las ovejas y ya ves, son la calma y tranquilidad personificada… su avance lento y sosegado, mientras pastan la hierba fresca renacida con las lluvias de los últimos días, solo se ve alterado por algún pequeño grupo de ovejas que se apresuran a comerse las bellotas bajo las encinas, o por la curiosa pose de las cabras mientras ramonean los brotes más altos a su alcance…

Está claro que no es la misma preocupación que ronda en la cabeza de los ganaderos y propietarios, ellos tienen muchos más aspectos que vigilar (entre ellos, nosotros, que en alguna ocasión les hemos causado más preocupación que el rebaño de 4 patas…). Pero al convivir con ellos de este modo tan antiguo (poco ha evolucionado en tantos siglos de trashumar) te das cuenta del valor de las pequeñas cosas. Te das cuenta de lo importante que es el trabajo de Urbano, Isidoro y los del turno de hateros, cuando llegas calado al campamento base y ya tienen encendida una buena hoguera donde secarte y calentarte… de lo sencillo de una caldereta al fuego pero ¿y lo que te llega a satisfacer cuando estas helado de frío? Ese caldico caliente… de levantarte por la mañana al son del esquilo del burro, sin prisa, pero a la vez con tantas faenas antes de que parta el ganado de nuevo: recoge la mochila, el saco, la esterilla, lávate la cara con agüita fresca, y cuando decimos fresca… nos referimos a heladora, que termina de despertarte, desayuna junto al fuego un café caliente con algún bollo, desmonta y pliega las tiendas… de nuevo a caminar sin pausa pero sin prisa, hasta donde lleguemos ahí plantaremos el campamento, pero sin causar demasiado retraso para no demorar la llegada a Jaén.

Por eso esta experiencia nos sirve mucho más allá de la formación académica veterinaria y nos deja marcados de una manera personal que estamos seguros nos ayudará a crecer como personas.

Autores: José Manuel Ibarra, Vicente Luis Pascual Solana, María y Almudena Valiente Viana, Belén Mediano Valiente, Ricardo Novales Miranda, Raúl Malo Martín y Jaime Calvo Bara

martes, 4 de diciembre de 2012

Día 5 - 5 de noviembre de 2012


Rebuzna el burro a las 6:57, se ha adelantado tres minutos nuestro despertador. Es un día extraño, nos se oye el clásico sonido de los dos últimos días, no se oye la lluvia. Ya no llueve. ¡Por fin!. A cambio el tiempo nos había regalado una fina escarcha sobre nuestras tiendas que no era ni más ni menos que el agua congelada de la lluvia de anoche. Al salir de las tiendas vemos que no esta nublado, por primera vez en tres días veíamos el sol. Desayunamos más animados de lo normal y felicitamos a María y Almudena, las dos mellizas que cumplían años. Qué manera más bonita de cumplir años que en una vereda. Salimos por fin con el sol pegándonos en la cara, por fin notábamos que lo que se resbalaba por nuestra piel no era agua sino los rayos de sol que poco a poco nos fueron calentando, hasta el punto de que nos empezó a sobrar ropa, algunos como Ibarra acabaron en mangas de camisa.

Desayuno agradable ante la previsión de un día soleado
(Foto de Raúl Malo Martín)
Urbano recogiendo el pastor eléctrico (Foto de Raúl Malo Martín)
Ante un día tan soleado apetece refrescarse (Foto de Raúl Malo Martín)

El camino se hizo simplemente un paseo. La vereda aquel día nos iba a poner unos cuantos obstáculos. El primero cruzar una autovía por debajo, era un paso un poco embarrado de las lluvias de estos días.

El ganado se muestra reticente a pasar por el oscuro túnel lleno de barro
que atraviesa la autopista (Foto de Raúl Malo Martín)
No hay marcha atrás, la única opción ahora es avanzar
(Foto de Raúl Malo Martín)
¡Detengan el tráfico! ¡Dejen paso al ganado trashumante!
(Foto de Raúl Malo Martín)
Las ovejas caminando por la carretera sin ser conscientes de que están
siendo el centro de atención (Foto de Raúl Malo Martín)
El ganado, almorzando en un rastrojo (Foto de Raúl Malo Martín)
Dos bonitos ejemplares de ¿? recogidos durante el día
(Foto de Raúl Malo Martín)

Más tarde llegó la prueba más dura, cruzar una carretera con rotonda incluida, la cosa se ponía seria. La guardia civil cortó los tres ramales que daban a la rotonda y nos dio paso. Vidal nos dio instrucciones, uno con el burro, otros empujando a las ovejas y otros dos adelante con Ismael para ayudarle a controlar el rebaño.


Vidal, en lo alto, atento como siempre a su rebaño
 (Foto de Raúl Malo Martín)
Contemplando la inmensidad del rebaño por las llanuras de Cuenca
(Foto de Raúl Malo Martín)
Tras sortear este escollo proseguimos por los caminos embarrados. Después de llenar la panza, proseguimos y pasamos por Cólliga. Vidal nos comentó que ahí en ese pueblo las chicas siempre buscaban novio, así que los cuatro chicos nos pusimos guapos por lo que podía pasar. Resultando que al final solo vimos a los más ancianos del lugar.

Atravesando Cólliga, incluso en este momento las ovejas no pierden
suvoracidad (Foto de Raúl Malo Martín)
¿San Martolo? Lo que cuenta es el esfuerzo (Foto de Raúl Malo Martín)
Al llegar al campamento se preveía que iba a ser una noche especial. Era nuestra última noche. Después de cenar unas deliciosas sardinas a la brasa, empezó la fiesta, sacaron una tarta con 94 velas, en honor a las dos mellizas y a Ismael que el día siguiente también era su cumpleaños, lo celebramos con champán y tarta, y comenzamos una agradable conversación que unió más al grupo.

94 años reunidos, aunque distribuidos de manera desigual
(Foto de Raúl Malo Martín)
Noche de celebración, risas y alegría: “Menudo jaleo” pensarían las ovejas
A estas alturas de nuestra aventura y después de la última conversación, nadie se quería marchar al día siguiente, hubiéramos pagado por continuar con aquella maravillosa compañía. Pero todo lo bueno se acaba y aquella noche fue diferente, no fue como las demás, aquella noche no queríamos que acabara nunca.

A estas alturas de la noche ya cado uno pensaba en sus cosas
(Foto de Raúl Malo Martín)
Qué bien se está al lado de la lumbre (Foto de Raúl Malo Martín)
Unos soñando con las estrellas, otro con la cama (Foto de José Manuel Ibarra)
 Autores: José Manuel Ibarra, Vicente Luis Pascual Solana, María y Almudena Valiente Viana, Belén Mediano Valiente, Ricardo Novales Miranda, Raúl Malo Martín y Jaime Calvo Bara

lunes, 3 de diciembre de 2012

Veterinarios y trashumancia

En uno de los enlaces que se han colgado en este simpático blog de la trashumancia elaborado por los alumnos de Quinto Curso de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, concretamente el titulado “Notas sobre la Trashumancia” que firma el Dr. Etxaniz Makazaga, en un contexto histórico, se afirma el nulo papel de los albéitares o de los veterinarios en el fenómeno de la trashumancia.

Podría ser cierto, con matizaciones. No debemos olvidar el importante papel desempeñado por D. Dalmacio García Izcara, a principios del siglo XX, para contener la epizootia de viruela ovina, que azotaba a la cabaña ovina española de norte a sur, atendiendo la demanda de la Asociación de Ganaderos del Reino.

Pero en fechas más recientes, hay notables veterinarios que han investigado el fenómeno trashumante en las universidades andaluzas, extremeña y aragonesa.

Ciñéndonos a la órbita de la Facultad de Zaragoza, citaremos tres proyectos de investigación desarrollados hace algunos años.

El que dirigiera el fallecido Profesor D. Manuel Ocaña en los años 70, en el que participaron veterinarios y otros técnicos de  Agricultura, Economía y Producciones Ganaderas, dando lugar a varios libros, numerosos trabajos publicados y varias tesis doctorales, algunas relacionadas directamente con la trashumancia.

Otro posterior que desarrollado por el Profesor D. Isidro Sierra Alfranca, con la colaboración de los doctores D. Ricardo Revilla, D. Enrique Sáez y D. Jaime Thos, incluía también el fenómeno de la trashumancia.

Finalmente uno dedicado casi en exclusiva a la trashumancia, dirigido también por el Prof. Sierra Alfranca, analizando tanto la trashumancia corta (Pirineos- Valle del Ebro), como la larga (Cameros, Oncala, Albarracín hacia el sur) que realizada por el equipo del Departamento de Producción  Animal en los 80 y que dio lugar a diferentes trabajos e incluso a la  tesis doctoral del Dr. D. José Luis Olleta.

La movida de los trashumantes del sur de Teruel ha sido motivada al  inicio por el trabajo en el reconocimiento de la variedad Merina de los Montes Universales, trashumante y estante. Lo  que ha supuesto numerosas visitas y trabajos, entre otros la puesta en marcha de la tesis de uno de los profesores que hicieron la ruta, la veterinaria Dª Marian Ramo, punto de partida de la idea.

Además, el grupo de Economía de la Facultad Veterinaria de Zaragoza, así como  diferentes investigadores del CITA de Aragón han trabajado sobre el tema ampliamente.

Sevilla, diciembre de 2012
 
Mª Jesús Alcalde
Doctora en Veterinaria
Presidenta de la Sociedad Española de Ovino y Caprino (SEOC)

Día 4 - 4 de noviembre de 2012

Esta vez Problemas se adelantó 5 minutos en despertarnos, ya sabía que nos aguardaba el día más duro de todos. Asomamos la cabeza fuera la tienda, y maldita sea, seguía lloviendo. Nos vestimos, desayunamos pero sin prisa, llovía a mares y Vidal e Ismael decidieron retrasar la salida hasta que menguara un poco. Por el momento desmontamos las tiendas, y las recogimos bajo el porche del refugio, para evitar que se mojaran más. Y entonces a Urbano se les ocurrió preparar el almuerzo y así matar el tiempo. Y tanto que lo matamos, chorizo y pancetas degustamos mientras “jugadores” de golf se acercaban al refugio, se habían equivocado de día para jugar.


Sigue lloviendo (Foto: Raúl Malo Martín)


 
Hora de partida las 10:30 (Foto: Raúl Malo Martín)


 
 
Se alargó hasta las 10:30 y se decidió partir. Esta vez Raúl y Ricardo llevarían la furgoneta y los demás bajo la lluvia junto a las ovejas. Sobre las 13:00 del mediodía y llegando a la cementera de Chillarón de Cuenca, empezó a llover como si no hubiera fin, tanto llovía que pasando por los rastrojos aledaños de esa empresa, la tripa de las ovejas tocaban el barro y a nosotros nos llegaba ya por la rodilla. Los conductores tuvieron que lidiar unas cuantas veces con en el barro y a Belén, la catalana, se le mojó la cámara réflex y quedó inutilizada el resto de la vereda. Con esto no pretendemos asustar a nadie, sino transmitir lo duro que es.

Dificultades del camino (Foto: Raúl Malo Martín)
 
Más “chipiaus” no podíamos ir (Foto: Raúl Malo Martín)
 
Las alegrías de “Problemas” (Foto: Raúl Malo Martín)
 
Continuamos el camino, pasando el río y cruzando la nacional N-320 varias veces hasta que nos adentramos en un denso pinar, donde la vereda quedaba vallada a ambos lados, una ventaja debido a que se nos permitía bajar la guardia un poco sobre el rebaño, pero son animales los que seguimos, y no se debe bajar la guardia en ningún momento, ya que estos no entienden de fronteras. Fueron tres ovejas y una cabra las que se colaron por algún agujero que nos pasó desapercibido, y Vidal mandó a Luis el cazador, que saltara la valla y recondujera los “extraviados” de vuelta a la vereda, por una de las puertas del vallado.

¿Reanudamos el rumbo? (Foto: Raúl Malo Martín)
Martín, el mastín (Foto: Raúl Malo Martín)
 
Tras atravesar el pinar, llegamos al Collado del Cubillo, donde montamos el pastor eléctrico y acampamos para pasar la noche. Pero no en vano hemos dicho que fue el día más duro, que cual fue nuestra sorpresa que la furgoneta estaba atascada casi a 500 metros de donde acampamos para variar. Por tanto tuvimos que recorrer el camino, como no embarrado, para recoger nuestro hato.

Y como no, furgoneta atascada (Foto: Raúl Malo Martín)
 
Entre el agua, el barro y el cansancio, lo único que nos animó fue la cena que nos preparo Urbano: alubias con bacalao. Nos juntamos alrededor de la lumbre para el café y algunos aprovechamos para secar ropa y saco. Ya metidos de lleno en la noche la lluvia cedió, las nubes se abrieron y dejaron paso al frío de la noche. Pese a ello alrededor del fuego nos encantamos escuchando vivencias de Vidal e Ismael y peripecias de Roberto el bombero. A las 21:00 nos marchábamos a dormir, con frío y algo de humedad, pero con una sonrisa enorme de poder disfrutar esta aventura. Buenas noches.

Por fin un poquito de calor 
(Foto: Raúl Malo Martín)
Autores: José Manuel Ibarra, Vicente Luis Pascual Solana, María y Almudena Valiente Viana, Belén Mediano Valiente, Ricardo Novales Miranda, Raúl Malo Martín y Jaime Calvo Bara

domingo, 2 de diciembre de 2012

Unos pastores trashumantes reconvertidos a profesores universitarios


Una iniciativa novedosa

El fenómeno de la trashumancia viene siendo estudiando por expertos de otras disciplinas universitarias como sociólogos, historiadores, biólogos, ecologistas pero, salvo la excepción de los fenomenales trabajos publicados por nuestro compañero leonés el Dr. D. Manuel Rodríguez Pascual, nunca ha merecido el interés de la Veterinaria. 

La coincidencia de que una de las veterinarias de la ADS de Ovino, Caprino y Vacuno “Montes Universales” de Albarracín (Teruel), Marian Ramo, sea además Profesora Asociada en Patología Médica en el Departamento de Patología Animal de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, fue decisiva para que el catedrático titular, D. José Luis Múzquiz Morancho y su equipo se volcaran en una novedosa iniciativa pedagógica: aprovechar la trashumancia de un rebaño de 3000 ovejas merinas, variedad Montes Universales –pendiente de definir oficialmente- desde Guadalaviar en la turolense Sierra de Albarracín, hasta Vilches en la jienense Sierra Morena, durante 23 días por la Cañada Real Conquense.

Se explicó el proyecto a los pastores Ismael y Vidal Martínez González y al primo de ambos, Jorge Soriano Martínez “Urbano”, que asumieron la experiencia como un nuevo reto añadido al que supone hacer la vereda dos veces al año.

La acogida de la iniciativa por parte del alumnado de quinto curso fue extraordinaria y los 28 alumnos inscritos se organizaron en cuatro grupos que, acompañados de los profesores de la Cátedra, José Luis Múzquiz, Javier Lucientes, Olivia Gironés, Marian Ramo, Tania Pérez, Héctor Fuertes, Antonio Romero y Javier Otero, más los colaboradores, Julio Ortego de la ADS “Montes Universales” y José Manuel Etxaniz, Jefe de Salud Pública en el Ayuntamiento donostiarra, agregados a la expedición, se irían relevando durante la vereda, para recibir las lecciones empíricas de los pastores convertidos en sus nuevos profesores de prácticas, al tiempo que tomaban muestras orgánicas, realizaban observaciones, practicaban necropsias, reconocían especies pratenses y arbóreas y se iniciaban en la Ornitología, la Cinegética y la Historia de la Veterinaria, dentro de la mayor ortodoxia científica, por parte de los profesores universitarios y colaboradores, en clases teórico-prácticas impartidas al más puro estilo peripatético –paseando- tal y como propugnara la Academia de Aristóteles.

Y además de todo lo anterior, pero no menos importante, aprendían a convivir con la naturaleza y el colectivo de compañeros de vereda, en situaciones no siempre idóneas de climatología –lluvia y frío-, compartiendo el reducido espacio de una tienda de campaña húmeda sobre el duro suelo y de paso combatiendo el frío, colaborando en la preparación del rancho para la cena, bebiendo de la bota “que no pare” y comiendo todos del caldero con el clásico “cucharada y paso atrás” hasta vaciarlo para posteriormente fregarlo, prescindiendo forzosamente de muchas comodidades hasta entonces consideradas básicas, como la ausencia de duchas agravada por el permanente olor a humo que impregna nuestras ropas e impedimenta y lo que es peor, la falta de cobertura telefónica, circunstancias novedosas para muchos de los jóvenes.


El itinerario

La toma de contacto del primer grupo de expedicionarios con las ovejas fue el día 31 de octubre, “día 0”, trasladando el ganado desde Guadalaviar (Teruel) hasta el paraje de Los Chorros-Tragacete-Huélamo (Cuenca).

Finalizado el traslado, regresamos a Guadalaviar para visitar el Museo de la Trashumancia en visita guiada en exclusiva para el grupo, acompañados de los pastores, donde recibimos la primera lección magistral sobre una serie de habilidades que deberíamos desarrollar durante los 23 días que duraría la expedición. Llama la atención que en un pueblo tan pequeño dispongan de un museo tan interesante, tan bien organizado y gestionado.

Las siguientes etapas, que se repiten invariablemente durante siglos, con mínimas modificación en la instalación del campamento, según sea la ruta de otoño o primavera, para aprovechar los refugios que ofrece la propia naturaleza, allá donde no existen cabañas para los pastores, nos hicieron cruzar la provincia de Cuenca, entrar en la de Ciudad Real por Las Pedroñeras, recorrer la provincia en dirección sur hasta el Cerro del Lobo, atravesar la Cañada de las Tabernillas, superar el Cerro del Alcornoque (Alto de Sierra Morena), llegar el viernes 23 a media tarde a la dehesa Plazuela y Encamillas de Vilches donde las tres mil ovejas merinas variedad Montes Universales –variedad pendiente de reconocimiento oficial-, pastarán las próximas semanas y sobre todo, donde esperaban las familias de los pastores al completo para darles la bienvenida a su hogar temporal, hasta que regresen a Guadalaviar a finales de la primavera.


El Honrado Consejo de la Mesta

Mucho antes, los grandes ganaderos cuyas reses pastaban en las serranías de León, Soria, Segovia y Cuenca, se agrupan y obtienen en 1273, por parte del rey Alfonso X el Sabio, la legitimación de su agrupación en lo que se denominaría Honrado Concejo de la Mesta, más conocida como Mesta.

El Rey Sabio otorgó una serie de privilegios a los ganaderos mesteños, tales como la exención de acudir a las levas militares, de testificar en los juicios o de abonar derechos de paso o de pastoreo y una fiscalización especial para protegerles de los agricultores.

La reglamentación de la Mesta corresponde a Alfonso XI y pretendía reducir al mínimo los perjuicios evidentes que el paso de los rebaños dos veces al año, una en sentido descendente y otra ascendente, ocasionaban en las cosechas de los agricultores, diseñando unos itinerarios concretos “cañadas” que posteriormente y como de los sistemas circulatorio o nervioso se tratara, se iban ramificando en otros más estrechos denominados “cuerdas”, “cordeles”, “veredas” y “coladas”, que hoy denominamos “vías pecuarias” y permanecen reconocidas por el vigente Código Civil y la Ley 3/1995.

Las vías pecuarias, a su vez disponían de rústicas instalaciones de apoyo logístico denominadas “descansaderos”, “contaderos”, “abrevaderos”, “majadas”, “puentes”, “chozos” y “mojones”, cuya finalidad no es preciso explicar y que todavía podemos contemplar en muchos puntos de nuestra geografía.

Este decidido apoyo real está relacionado con la producción de ganado ovino, de la raza merina principalmente, cuya lana de gran calidad, se exportaba a Europa, donde una vez manufacturada en sus industrias textiles, regresaba a España en forma de productos de consumo, dejando allende nuestras fronteras el valor añadido de nuestro producto, mientras España permanecía fomentando un sector primario, ajena a todo lo que supusiera desarrollo industrial.

Algunos autores culpan a la Mesta y sus privilegios del inicio de la desforestación de la península para la creación de pastos para la importante cabaña ovina existente hasta finales del siglo XVII. 

En contraposición, debemos llamar la atención sobre la trascendencia ecológica que durante siglos tuvo la trashumancia, cuando más de cinco millones de ovejas y grandes rumiantes atravesaban la península de un extremo a otro, por las cañadas que con los conocimientos actuales bien podríamos denominar “corredores ecológicos”, favoreciendo el intercambio genético, la adaptación al cambio climático, el desplazamiento a grandes distancias de plantas, animales… y epizootías, como la viruela ovina. 

A partir del siglo XVIII, los elevados precios que adquiere el producto retraen al mercado exterior, los continuos conflictos entre ganaderos y la industria que, poco a poco van tomando poder, las guerras con Portugal dificultan el tránsito por muchas cañadas, los recortes de los privilegios por la crisis económica provocada en el reinado de Felipe II, la cláusula secreta del Tratado de Basilea, firmado el 22 de julio de 1795, que obligaba a España a “ceder” a Francia durante cinco años consecutivos, 150 yeguas y 50 caballos sementales de Andalucía, 1.000 ovejas y 100 carneros merinos por año (cuya exportación hasta entonces estaba prohibida) y por último la Guerra de la Independencia, dan al traste con nuestra ganadería y con el Honrado Concejo de la Mesta que sería disuelto en 1836 por Isabel II –en realidad por su madre la Regente María Cristina-.

La Mesta tendría continuidad simbólica con la Asociación de Ganaderos del Reino que funcionaría hasta 1936.


La Casa de Ganaderos de Zaragoza

Parece natural que al evocar el fenómeno de la trashumancia, venga a nuestra memoria el Honrado Concejo de la Mesta, pero nuestro viaje de estudios acompañando a los rebaños trashumantes se inicia en Guadalaviar (Teruel) y lo integramos profesores y alumnos de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, de manera que es obligado recordar una agrupación de ganaderos de más antigüedad que la Mesta y que lo sobreviviría en el tiempo, me estoy refiriendo a la Casa de Ganaderos o Cofradía de San Simón y San Judá, cuyo ámbito de actuación sería precisamente Zaragoza, aunque existían otras “casas” o “cofradías” en otras muchas localidades aragonesas. Bien merece que le dediquemos unas líneas.

La Casa de Ganaderos surge para gestionar los Privilegios de Pasto que el rey Alfonso I el Batallador concede a la ciudad de Zaragoza tras ser arrebatada a los musulmanes en 1118, concesiones que se sucederían con otras, como el Privilegio de los Veinte en 1129 y el Privilegio de Pastura Universal de 1235, concedidos a otras localidades aragonesas.
La trashumancia aragonesa tenía como extremos los valles pirenaicos y las montañas turolenses.

La Casa de Ganaderos tenía la particularidad de reunir corporativamente, no sólo a los ganaderos, sino también a mayorales y pastores y que, al contrario que la Mesta, no era una única institución, sino que era de ámbito local.
Hubo Casa de Ganaderos en Tauste y en Ejea de los Caballeros con cofradía dedicada a Santo Domingo. Con el nombre de Mesta en Tarazona y Albarracín y bajo la denominación de Ligallo en Caspe, Teruel, Daroca, Calatayud y muchos otros pueblos e incluso aldeas. En el Pirineo oscense había Facerías, juntas, asambleas pastoriles como la Casa del Broto y en el siglo XVIII la Junta General de Ganaderos de las Montañas.

A propósito de la Casa de Ganaderos, descendiendo del Collado del Viento, que realmente honraba su nombre, después de almorzar cumplidamente y cuando caminamos lentamente, al paso del rebaño, por un amplio valle de la serranía conquense, tapizado de pasto, limitado por la crestería a nuestra derecha y el bosque en el lado izquierdo en dirección a La Loma de Almadillo, donde nos habían instalado el campamento los compañeros encargados de esas tareas que viajaban en la furgoneta, el Dr. Etxaniz se refiere al movimiento Regeneracionista de finales del XIX, al que ahora precisamos en España y a la Casa de Ganaderos, mencionando como ejemplo a D. Jorge Jordana Mompeón, aragonés –turolense- y ganadero ilustre, nacido en 1857 en La Puebla de Híjar (Teruel) y fallecido en Zaragoza en 1931. 
Licenciado en Derecho por la Universidad Central de Madrid, fue Secretario de la Comunidad de Regantes de Urdán y del Rabal, pero su vocación primera era la de empresario agropecuario, dedicándose al mismo tiempo a las labores agropecuarias, en las que desarrolló una gran labor de modernización, tanto desde el punto de vista de la renovación de cultivos, técnicas y maquinaria, como en el terreno de la mejora ganadera, especializándose en el ganado lanar.

Nos comentó la anécdota, transmitida por su nieto con el que mantiene amistad, que disponía de rebaños de ovejas merinas y rasa aragonesa y queriendo poner en práctica sus conocimientos empíricos de genética para mejorar ambas razas, se trasladó a Inglaterra por barco desde Santander, con objeto de comprar un semental de la raza Hampshire, creada a finales del siglo XIX y que en su momento fue muy elogiada como mejorante en carne. Los problemas surgieron al regreso en la capital cántabra, donde le pusieron dificultades para el transporte en tren del mardano (morueco). Nuestro protagonista tuvo que sacarle un billete y compartir con él la cabina de la clase primera desde Santander hasta Zaragoza.

Integrante del grupo de intelectuales que formaron el Regeneracionismo, cuyo líder más conocido sería otro ilustre aragonés, D. Joaquín Costa, compartió criterios con otro intelectual aragonés de la época, D. Lucas Mallada, asumió los planteamientos de los krausistas de la Institución Libre de Enseñanza que dirigía D. Francisco Giner de los Ríos y promocionó el asociacionismo agrario en Aragón, colaborando en el nacimiento de la Asociación de Labradores de Zaragoza y fundando en 1910 la Federación Agraria Aragonesa que sería el modelo a seguir por los agricultores y ganaderos de otras provincias hasta confluir en la Unión Agraria Española, cuya Presidencia también ejerció.

Entusiasta de la política hidráulica que propugnaba Costa, organizó y presidió en octubre de 1913 en Zaragoza, el I Congreso Nacional de Riegos -de gran resonancia no sólo en Aragón, ese mismo año se aprobaría la Ley de Riegos del Alto Aragón, sino en todo el país, que tendría continuidad en sucesivos congresos de regantes.

Presidió la Casa de Ganaderos de Zaragoza, -luego lo haría su hijo Ángel- patrocinando desde ella el cooperativismo. Fundó la primera lechería cooperativa creada en Aragón, e impulsó diversos concursos de mejora de ganados; también formó parte de la Comisión permanente de la Asociación General de Ganaderos de España hasta su fallecimiento. 

No participó en la política activa, salvo en excepcionales ocasiones: como concejal del Ayuntamiento de Zaragoza, al constituirse una corporación de notables tras la muerte de tres funcionarios municipales durante el agitado año de 1923, y como alcalde durante la transición (1930-1931), tras el cese del dictador Primo de Rivera, dimitiendo al advenimiento de la II República, año en que falleció. 

Desarrolló igualmente una cierta actividad en el campo de la erudición aragonesa, editándole la Diputación de Zaragoza un Vocabulario de voces aragonesas (Zaragoza, 1916) . 
De esta tierra hermosa, dura y salvaje, haremos un hogar y un paisaje.


La importancia de la trashumancia

La trashumancia forma parte de un sistema de explotación ganadera que combina la utilización de los recursos naturales –pastizales, razas ganaderas autóctonas y biodiversidad- con la cultura local, los usos del tiempo y del territorio, en armonía con el medio ambiente.
En la década de los sesenta, esta actividad agoniza, y con ella un modelo de ganadería extensiva, originando pérdida de la biodiversidad.

Hay que tener en cuenta que cada oveja ingiere con el pasto diariamente unas 4.000 semillas, que algunas serán digeridas entre 2 y 5 días por término medio y el resto se expulsarán con su estiércol siendo enterradas por sus pezuñas, de las una mayoría germinarán a 40 o 100 km. de distancia del paraje donde fueron consumidas, trasladadas y dispersadas por los diferentes terrenos que transitan. Las vacadas trashumantes, aunque aprovechan los pastos y matorrales de forma más selectiva, tienen efectos ecológicos parecidos y esta siembra y abonado, evitan la erosión.

Además, estos rebaños, a su paso, limpian los bosques, bien por ingestión del manto vegetal o bien apisonando otras especies vegetales menos apetecibles, lo que sirve para mantener limpios los bosques y evitar incendios.


El futuro de la trashumancia

No somos adivinos y tenemos noticias de la lenta agonía de la ganadería española, también de la extensiva, pero a lo largo de estos días hemos tenido noticias de que para el año que viene se sumará un nuevo rebaño de varios miles de ejemplares de la Sierra de Albarracín, forzado por los elevados costes de transporte.

Es posible que esta trashumancia larga desaparezca, como me dicen ha desaparecido la que se originaba en León, pero en Sierra Morena hemos coincidido con trashumantes de vereda más corta, con vacuno procedente de Castril (Granada) o de Santiago-Pontones, los “pontoneros” de la jienense Sierra de Segura, éstos con ovejas segureñas que tanto llamaron la atención de nuestros alumnos por su parecido con la rasa aragonesa, aunque de menor tamaño y líneas más estilizadas.


Las siete rutas más importantes de la trashumancia


  • Trashumantes de la Sierra de Albarracín. Por la Cañada Real Conquense, desde los Montes Universales (Teruel), a Sierra Morena (Jaén).
  • La vereda de las reses bravas, de la Sierra de Albarracín (Teruel), a Sierra Morena (Jaén). Sigue la Cañada Conquense y la Vereda de los Serranos, desde los Montes Universales atraviesa la Serranía de Cuenca, La Mancha hasta las estribaciones de Sierra Morena oriental.
  • Caballos trashumantes de los Pirineos en La Vall Fosca, de la comarca del Pallars Jussa (Lleida), en el Pirineo Catalán. Otros movimientos de caballos en el enclave de Llivia.
  • Trashumantes del Pirineo Navarro. Por la Cañada de los Roncaleses. Desde Valle del Roncal, Pirineo Navarro, a Las Bardenas Reales de Navarra y a las Bardenas de las Cinco Villas (Tauste, Zaragoza).
  • Trashumantes al Mediterráneo. Pastores del Maestrazgo. Por la Ruta del Llosar, desde el Delta del Ebro, en Amposta (Tarragona), a las montañas del Maestrazgo de Teruel.
  • Las cañadas de las merinas, de los Montes Cantábricos a Extremadura. Recorre la Cañada de la Plata o Vizana y la Cañada Leonesa Occidental, hasta las dehesas extremeñas del Parque Natural de Monfragüe.
  • El cordel de las avileñas, de Extremadura a Gredos. Desde las dehesas de Trujillo, atraviesa Monfragüe y alcanza la Sierra de Gredos en la provincia de Ávila. Recorre la Cañada Vizana y el Cordel del Valle (Jerte).

Los protagonistas de la trashumancia ovina

Manuel del Río, pastor trashumante nacido en Carrascosa de la Sierra (Soria) es el autor del libro Vida Pastoril, editado en Madrid en 1828, en el que trata sobre la organización del rebaño, la selección del ganado merino y las enfermedades más corrientes, describiendo su etiología, sintomatología, profilaxis y terapia.

En referencia a la organización del rebaño, recuerda que un “Mayoral” estaba al mando de una “cabaña” que a su vez se dividía en “rebaños” controlados por un “Rabadán”, de unas mil cabezas cada uno, además de cincuenta moruecos y veinticinco guías (carneros castrados). Acompañaban cinco mastines cuidados con especial esmero, con sus collares carlanca (con pinchos para defenderse de los lobos. Los rebaños más pequeños se denominaban hatos...; “los rebaños iban acompañados por varias acémilas de carga que llevaban los avíos, redes, alimentos, pertrechos..." Dependientes del “Rabadán” estaban el “Compañero”, el “Ayudador”, el “Sobrado” –o persona de más- y un “Zagal”.

Respecto a las ovejas merinas, la teoría clásica sostiene que son originarias del norte de África, traídas a la península por la tribu de los Benimerines hacia 1146, durante el período almohade, con posteriores y sucesivas importaciones propiciadas por los monarcas castellanos y cruzadas con ovejas autóctonas en una continua selección. Según esta información, la creación de la Mesta es anterior e independiente de la presencia del ganado merino en Castilla.


¿Cuál ha sido el papel de los veterinarios en la trashumancia?

Ninguno. La gestión sanitaria y de manejo del rebaño estaba encomendada al rabadán, cuyos conocimientos sobre patología, genética y alimentación habían sido adquiridos por transmisión oral y de forma empírica. De hecho, los tratados de albeitería en ningún momento mencionan a los rumiantes, centrándose únicamente en el caballo.


Para saber más de la trashumancia

  • Etxaniz Makazaga, José Manuel (Director) et Al. La Veterinaria soriana haciendo camino (1907-2007); Matute Corchón, Francisco. Aproximación sentimental a la Mesta de, pp: 343-360. Colegio Oficial de Veterinarios de Soria. Soria, 2008.
  • Museo de la Trashumancia de Guadalaviar (Teruel).
  • Rodríguez Pascual, Manuel et Al. Trashumancia. Paisajes, vivencias y sensaciones. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Centro de Publicaciones & WENAWE. I.S.B.N. 84-491-0751-2. Mieres (Asturias). 2006.
  • Rodríguez Pascual, Manuel. De Babia a Sierra Morena. Un viaje ancestral por la Cañada Real de la Vizana o de la Plata y otras vías pecuarias. WENAWE. Mieres (Asturias). 2010.



Donostia, 27-11-2012
José Manuel Etxaniz Makazaga
Doctor en Veterinaria
Real Academia de Ciencias Veterinarias