viernes, 3 de diciembre de 2021

20 de noviembre de 2021. Cuarto turno. VIGESIMA JORNADA DE VEREDA

 

Nos despertamos en la cañada de los conejos con una mañana que apuntaba a que el sol permanecería visible a lo largo de la jornada, como así aconteció, un día maravilloso. Vidal nos contó el secreto del café que tanta falta nos hacía para despertarnos por las mañanas. 


 

 Las mastinas dieron caza a un conejo y nos encontramos un podenco perdido de una cacería, que nos siguió durante toda la mañana. Problemas siguió con su obsesión por la comida y acabó probando el dedo de Carmen.

 

Descubrimos, que el verdadero ladrón de aceitunas no eran las ovejas, era Juan Vicente, con gorro de camuflaje y armado con una bolsa del Mercadona. Simultáneamente, Manolo, Imanol para los amigos, el perro de Leandro, se pasó el día intentando conquistar a Pastora.

 


Cuando paramos a comer, el señorito Fran se convidó a unas deliciosas mollejas, a las que acompañaron una serie de embutidos y hornazo de Salamanca. Antes de despedirnos de las personas que nos habían acompañado estos primeros días, Ismael nos deleitó con un poema sobre la trashumancia inspirado por Joan Manuel Serrat. Tras la comida Sixena y Paula se dieron cuenta de que la suela de sus zapatos se había despegado por acercar demasiado los pies a al fuego de la noche. Emprendimos de nuevo una breve marcha hasta llegar donde pasamos la noche, el Cerro del Lobo.

 


Después de montar el campamento Leandro nos sorprendió con la noticia de que iba a cocinar esa noche. Nos deleitó con su receta casera de los famosos galianos. Tal es su fama que su elaboración aparece en el Quijote. Tras comer hasta llenar los estómagos pudimos confirmar la calidad de dicho plato, buenísimos. Después de cenar y compartir el día con los pastores, los más trasnochadores disfrutaron de un final de velada amenizado por los chistes malos de Leandro y un precioso poema sobre una loba y su venganza bajo la luna llena, la cual lucía en el cielo esa misma noche.



 

 

19 de noviembre de 2021. Cuarto turno. DECIMONOVENA JORNADA DE VEREDA

 

Nos despertamos con una pequeña sorpresa, una de las furgonetas no conseguía arrancar por un problema con la batería. Tras largos intentos, Daniel Rojo, bautizado por los pastores como Colorao, consiguió hacer funcionar el vehículo. Los hateros se dirigieron a Pozo de la Serna para rellenar agua, comprar y cortar la carretera para que el rebaño pudiera cruzar el pueblo.

 

Tras unas horas caminando debíamos esperar a la Guardia Civil para que nos cortara una carretera nacional. Durante la espera, Lluís se dedicó a alimentar al burro Problemas a base de bellotas y cuando estas se acabaron, decidió que el pelo de Paula era un buen sustitutivo alimenticio. La pobre Paula temió por su preciada melena todavía limpia. La Guardia Civil finalmente apareció con casi dos horas de retraso, coincidiendo con la llegada del señorito Fran.

 


Cruzamos la nacional y por fin comimos, un surtido de embutidos de primera calidad que llenaba nuestros hambrientos estómagos y vino de bota que saciaba nuestra sed.

 


Por la tarde Sixena y Carmen pudieron experimentar la función de hatera ayudando a Vidal y a Leandro con las labores de la leña y de la preparación del campamento. Mientras tanto en la caminata íbamos detrás del rebaño junto con Arturo. Pudimos conocernos mejor entre todos. Arturo es el pastor más joven del grupo, una persona alegre y pendiente de que todos estuviéramos a gusto. A su lado estaba Pastora, su perra carea, que además de ser súper obediente es una buenísima pastora. Es una preciosidad.

 

Al llegar al campamento recibimos con los brazos abiertos la visita de Pedro y Carmen, así como de Nuria. Nos juntamos muchas personas esa noche y se formó un ambiente muy especial al abrigo de la lumbre. Agatha, repitiendo vereda, sacó su guitarra y pudimos disfrutar de un precioso solo a capela. La gente se fue animando entre la música y las palometas, todo el que quiso cantó la canción que más le gustaba, destacando el Romance de Pernales interpretado por Leandro, que nos dejó a todos mudos. Continuamos con canciones populares a las que se unieron hasta los pastores más veteranos, hasta que el cansancio se apoderó de todos.

 

18 de noviembre de 2021. Cuarto turno. DECIMOCTAVA JORNADA DE VEREDA

 


Partimos desde la Facultad de Veterinaria y tras un largo viaje en furgoneta, llegamos a Pozo de la Serna. Nos costó encontrar la localización donde nos recibió el pastor Leandro, con una gran sonrisa.

 

Nos presentaron a Vidal, ¨El Gran Hatero¨, que nos explicó cómo se organizaban los pastores y las labores que debíamos realizar antes de la llegada del rebaño. Fuimos en busca de las merinas que se dirigían al cercado donde pasarían la noche.

 

Después de prender la lumbre, nos acomodamos todos alrededor a cortar ajos y tomates mientras íbamos presentándonos a los pastores recién llegados. Nos llegaba el aroma de la cena que preparaba Vidal, un exquisito arroz con pollo. Nos quedamos hasta tarde amparados al calor de la lumbre, hablando y compartiendo experiencias entre todos.